- 12 vistas

En este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, celebramos la fibra indestructible de la Patria, el corazón que late con más fuerza en cada rincón de la isla.
Saludamos hoy a la mujer cubana en toda su diversidad: a la madre abnegada, a la científica, a la artista, a la que cultiva la tierra y a la que forja el futuro en las aulas. Pero muy especialmente, desde el Tribunal Supremo Popular, queremos honrar a las mujeres que imparten justicia.
A nuestras juezas y magistradas: Ser jueza en Cuba es asumir la más alta responsabilidad social. Es llevar sobre los hombros, con la misma entereza, la compleja labor de impartir justicia y el sostén del hogar. Es "hilvanarlo todo" en ese difícil equilibrio entre los términos procesales impostergables y la familia que espera en casa.
Ustedes son la prueba viva de que la justicia, con mirada femenina, se vuelve más humana, y más completa. Son la columna vertebral de todo cuanto hacen los tribunales de justicia. ️
Gracias por su dedicación, su sensibilidad y su valentía. Por demostrar que cuando las mujeres juzgan, la justicia se vuelve, necesariamente, más justa.
Son la continuidad de Mariana, la dignidad de Celia, el pensamiento de Vilma. Son mulatas del son y la rumba, pero también del esfuerzo y la resistencia.
A todas: las que están en los tribunales, en la plaza, en la fábrica o en la casa. Gracias por ser, en medio de las dificultades, la esperanza que nos motiva y alienta.
¡Feliz Día de la Mujer, cubanas! Por todas las batallas ganadas y las que aún nos quedan por dar juntos.
