Buenas tardes.
Presidente, miembros del Consejo de Gobierno y trabajadores,
Estamos conmemorando el aniversario 65 del asalto a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo; todo ello en el marco de los 150 años del inicio de nuestras luchas independentistas, y de un amplio plan de actividades por el aniversario 45 de la constitución de los tribunales populares, aprobado, el 18 de enero del presente año, por el Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular, en el que se promueve la celebración, por todos los tribunales del país, de actividades encaminadas a resaltar la trascendencia de este aniversario y también del hecho histórico que hoy recordamos.
El ataque al Moncada demostró nuestro carácter rebelde y la continuación de la lucha histórica por la plena independencia y la libertad de la patria. En ese momento, cuando Fidel se dirigió a los combatientes, les dijo:
Compañeros: Podrán vencer dentro de unas horas o ser vencidos; pero de todas maneras, ¡óiganlo bien, compañeros!, de todas maneras el movimiento triunfará. Si vencemos mañana, se hará más pronto lo que aspiró Martí. Si ocurriera lo contrario, el gesto servirá de ejemplo al pueblo de Cuba, a tomar la bandera y seguir adelante.
El pueblo nos respaldará en Oriente y en toda la isla. ¡Jóvenes del Centenario del Apóstol! Como en el 68 y en el 95, aquí en Oriente damos el primer grito de ¡Libertad o muerte!
Palabras que se hicieron realidad cuando, el 2 de diciembre de 1956, un grupo de jóvenes entró al país en el yate Granma, entre ellos Fidel, Raúl, Almeida, Ramiro Valdés, entre otros, lo que culminó con la victoria el primero de enero de 1959.
Después de esta gesta histórica, nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz sentenció:
El Moncada nos enseñó a convertir los reveses en victorias. No fue la única amarga prueba de la adversidad, pero ya nada pudo contener la lucha victoriosa de nuestro pueblo. Trincheras de ideas fueron más poderosas que trincheras de piedras. Nos mostró el valor de una doctrina, la fuerza de las ideas, y nos dejó la lección permanente de la perseverancia y el tesón en los propósitos justos. Nuestros muertos heroicos no cayeron en vano. Ellos señalaron el deber de seguir adelante, ellos encendieron en las almas el aliento inextinguible, ellos nos acompañaron en las cárceles y en el destierro, ellos combatieron junto a nosotros a lo largo de la guerra. Los vemos renacer en las nuevas generaciones que crecen al calor fraternal y humano de la Revolución.
Los trabajadores del Sistema de Tribunales no podemos olvidar el marco histórico en el que se desenvuelven los asaltos a estos cuarteles:
Sin embargo, nuestra historia revolucionaria demuestra la vocación de justicia de nuestros patriotas, porque desde las luchas por la independencia se establece una realidad jurídica de la mano del Derecho mambí para los territorios bajo su mando, generando una legalidad que tenía como base las constituciones de Guáimaro, de 10 de abril de 1869; Baraguá, de 23 de marzo de 1878; Jimaguayú, de 16 de septiembre de 1895; La Yaya, de 30 de octubre de 1897; y la Ley Procesal de Cuba en Armas, de 1896, en la que se deja definido que nadie podrá sufrir condena sino con las formalidades de la ley.
Con el desarrollo de la lucha armada contra la dictadura, se emite el Reglamento No. 1, «De Régimen penal», promulgado en la Sierra Maestra, el 21 de febrero de 1958, que regulaba la justicia criminal con respecto a los delitos cometidos por militares o civiles al servicio de la tiranía o de los miembros en activo al servicio del Ejército Rebelde, en la que también se utiliza el marco normativo del Derecho mambí, al igual que en los inicios de la Revolución.
Una vez alcanzada la victoria, fue precisamente Fidel, como jurista revolucionario y luchador por la justicia, el principal impulsor de los profundos cambios introducidos en la organización y funcionamiento de la actividad judicial del país, otorgándoles, en la Constitución de la República, a los jueces cubanos, en el Artículo 120, la responsabilidad de juzgar y decidir acertadamente cada caso, en nombre del pueblo de Cuba, lo que constituye un compromiso y un deber permanente de los jueces cubanos.
A 41 años de la Constitución de 1976, el país está inmerso en una reforma constitucional, y cobran vigencia más que nunca las palabras del Comandante durante el Moncada y su concepto «Revolución es sentido del momento histórico y cambiar todo lo que tiene que ser cambiado», lo que se puso de manifiesto en lo acontecido en el reciente, primer periodo ordinario de las sesiones de la IX Legislatura de la ANPP.
La Constitución constituye un documento de importancia política y jurídica, que será sometido a consulta, en la que todos tendremos la oportunidad de opinar y realizar aportes al texto constitucional y, con posterioridad, ir al referendo, lo que significa que el pueblo decide su aprobación, de ahí que podemos patentizar que la soberanía radica en el pueblo y en que todos seremos partícipes.
En este sentido, los trabajadores del Sistema de Tribunales debemos acompañar a la dirección del país, y recordar el precepto número 30 del Código de Ética Judicial, que establece, entre otras cuestiones, la obligación de actuar en la vida cotidiana con apego a nuestras raíces históricas, lealtad a la Patria, a la Revolución socialista y defender sus principios, la identidad y la obra revolucionaria.
Asimismo, debemos continuar con el programa por el aniversario 45 de los tribunales populares, desarrollando, en cada una de nuestras áreas, actividades encaminadas a resaltar la trascendencia de este aniversario para el sistema judicial cubano y el sentido de responsabilidad, consagración y compromiso con el pueblo y la Revolución con que asumen su compleja y honrosa misión los jueces y demás trabajadores que prestan servicio en estos órganos.
Queremos resaltar en este acto algunas de las actividades que se han acometido, como son:
Por otra parte, en aras de fortalecer la institucionalidad y el Sistema de Tribunales, se han aprobado, recientemente, por el CGTSP cambios estructurales, teniendo en cuenta las experiencias existentes en otras instituciones.
Por ejemplo, con el interés de continuar elevando la responsabilidad, sensibilidad y eficacia en la atención a la población, y de implementar nuevas formas y métodos que tributen a perfeccionar el procedimiento establecido para la tramitación y el control de los planteamientos de la ciudadanía, así como de elevar la calidad y la organización del Sistema Interno de Atención a la Población, se aprobó una plaza de Supervisor de la Actividad judicial en todos los tribunales provinciales del país, con excepción de La Habana en que se crean 2.
Para evitar responsabilidades duales que imposibiliten cumplir a cabalidad las exigencias propias de cada esfera de trabajo y que las estructuras administrativas especializadas puedan ejecutar con eficiencia y efectividad sus encargos funcionales, se aprobó por el CGTSP la separación estructural y funcional de las actividades de Relaciones Internacionales y Comunicación Institucional, creándose el Departamento Independiente de Relaciones Internacionales y la Dirección de Comunicación Institucional.
Asimismo, la participación del Tribunal Supremo Popular y los tribunales provinciales populares como persona jurídica en el tráfico contractual, registral e inversionista exige un asesoramiento técnico efectivo; para el logro de tales propósitos se aprobó la creación del Departamento Independiente de Asesoría jurídica en el TSP, y la creación de una plaza de Asesor Jurídico B en los TPP, para la atención directa a esta actividad.
Actualmente se trabaja en las estructuras de la Escuela Judicial y Formación y Desarrollo, y la actividad del juez de ejecución.
Estimados compañeros:
Los trabajadores del Sistema de Tribunales, como verdaderos servidores públicos, debemos comportarnos como tal, dignos, honestos, incorruptibles, y contribuir a elevar la calidad de vida de la población, el orden, la legalidad, la seguridad ciudadana, la defensa de la soberanía y la independencia de la nación.
La manera que tenemos nosotros de rendir homenaje a esta fecha histórica y a nuestro aniversario 45 es perfeccionando permanentemente el sistema judicial. Nuestro eterno Comandante Fidel Castro decía: «la justicia es algo que debe crecer todos los días, porque nace con muchas imperfecciones y cada vez tiene que hacerse más perfecta».
Concluyo esta intervención con palabras del presidente del Consejo de Estado y de Ministros, Miguel Mario Díaz-Canel, en la clausura del primer periodo ordinario de las sesiones de la IX Legislatura del Poder Popular: «Con tal historia, solo cabe insistir en luchar, luchar hasta la victoria siempre».
Muchas gracias.