Calidad del Servicio Judicial

Calidad del Servicio Judicial

La función de impartir justicia, conferida al Sistema de Tribunales Populares, se orienta a la satisfacción de los justiciables y de otros intervinientes en los procesos judiciales, de conformidad con lo dispuesto en la Constitución y las leyes, lo que obliga a fortalecer la concepción de la gestión de la calidad y a revisar permanentemente los mecanismos de supervisión y control.
La gestión de la calidad permite el mejoramiento de la organización, estructura y funcionamiento de los tribunales, para garantizar la actividad jurisdiccional. La interiorización de la cultura de la calidad en el Sistema de Tribunales Populares, la toma de conciencia del entorno interno y externo, la prevención de los riesgos y el aprendizaje constante, son presupuestos para el cumplimiento de la misión institucional, que garantiza la confianza de la población en la labor de los tribunales.
La calidad se gestiona a partir de la combinación de acciones claves: planificar, hacer, verificar y actuar para la mejora, en correspondencia con las normas nacionales e internacionales, que buscan estandarizar buenas prácticas, procedimientos internos y parámetros de verificación de la actividad judicial, mediante la investigación, el desarrollo y la innovación.
Los valores que sustentan y garantizan la tutela judicial efectiva se expresan en el desempeño diligente en la tramitación de procesos y en la adopción de las decisiones judiciales; la transparencia, respeto y cumplimiento estricto de las garantías y derechos de las partes y de todos los intervinientes en los asuntos judiciales; la adopción de decisiones acertadas, comprensibles, debidamente fundamentadas y argumentadas desde el punto de vista legal, caracterizadas por su racionalidad y sentido de lo justo; el cumplimiento efectivo y oportuno de las decisiones judiciales firmes; y el comportamiento ético de jueces, secretarios judiciales y demás trabajadores en el desempeño de sus funciones y en su vida personal y familiar.